Se comenzaron a instalar redes de medición y sistemas de pronóstico
de inundaciones en algunas ciudades del país en 1998. Estos
trabajos se realizan conjuntamente con la Comisión Nacional
del Agua y con los gobiernos estatales y municipales. Actualmente
se encuentran instalados en las ciudades de Acapulco, Guerrero,
Tijuana, B. C., Tapachula y Motozintla, Chiapas, Monterrey, N. L.,
y Villahermosa, Tabasco. En el futuro se piensa instalar nuevos
sistemas en el río de La Compañía, Estado de
México, en varios ríos del norte de Veracruz, y en
la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Un SAH está basado en el tiempo que se tiene antes de la ocurrencia
de un evento peligroso, como puede ser el desbordamiento de un río
o arroyo, cuando apenas está iniciando una tormenta. Dicho
tiempo se logra obtener gracias a la instrumentación que
los científicos han hecho de diversas formas: satélites
ambientales, radares meteorológicos, pluviómetros,
etc.